Hace apenas unas semanas atrás las gasolinas subieron sus costos, originando una cascada de incrementos en diversos productos, incluyendo los comestibles. Historia que se repetirá nuevamente al subir el sábado pasado de nueva cuenta el costo de los combustibles.
Curioso es que sigilosamente el gobierno federal lo hace en fin de semana cuando el índice de noticieros disminuye lo que permite amortiguar el descontento en una población que ya puede esperar todo de un gobierno como el que desafortunadamente nos ha tocados tener, en donde en tres años todo se ha ido a la alza, incluyendo la inseguridad en este país. Hoy la historia de incrementos a los precios de los insumos que son ampliamente demandados por al ciudadanía como lo es el combustible se vuelven a irse a la alza, lo que sin duda alguna habrá que esperar en los subsiguientes días incrementos en todos los insumos que por necesidad tienen que ser trasportados en unidades motoras que requieren del uso del combustible para moverlos.
Y para que usted vea como viene la cosa, los precios en el combustible quedaron de la siguiente manera la gasolina Magna -la más vendida- subió ocho centavos, quedando a 7.96 pesos por litro, mientras que el Diésel aumentó también ocho centavos y su costo actual es de 8.32 pesos, mientras que la .gasolina Premium elevó su precio cuatro centavos por litro, quedando a 9.70 pesos.
Hoy lunes, sin equivocación alguna comenzarán los incrementos, los que sin duda son aprovechados también por el clásico oportunismo de los transportistas, que lamiéndose del descontento popular y la confusión aprovechan la ocasión para llevar “agua a su molino”, y por supuesto, como suele suceder siempre, el que pagará los platos rotos será ni más, ni menos que la clase popular en este país.
Y una prueba de ello es que en esta decisión unilateral del gobierno se afectará sin menoscabo alguno a los sectores productivos, donde el uso de los combustibles para movilizar sus producciones es indispensable. Y lo más grave es que en esta determinación no se tomo en cuenta lo golpeada que esta ya la economía de los mexicanos, en donde el salario mínimo no rebasa los 60 pesos diarios. Pero si rebasa los niveles de hambre de millones de de mexicanos
El panorama no es nada halagador si se toma en cuenta que la economía está lacerada por la crisis económica y efectos de la Influenza Humana, por lo que el incrementar los costos de los combustibles en estos momentos de agonía es una “certera puñalada” que obligará a muchos productores a emplearse como mano de obra no calificada, para subsistir, y sin duda alguna también se incrementarán seguramente los niveles de delincuencia en este país. ¿Y así vamos a festejar un bicentenario la independencia de México?.
¿Y la Condusef ?…Bien gracias
Para sorpresa y desagrado de muchos clientes de HSCBS la historia de un pésimo servicio se repite en este burocrático y poco eficiente banco. Al quedarse a esperar el fin de semana más de dos horas a que les llegara dinero para poder pagar retiros, cambios de cheques y cualquier otra operación que origine un egreso económico a esta banca tercermundista, como ya la llaman ahora hasta sus clientes
Si el famoso banco abrió este sábado pasado desde temprana hora sus puertas, como está comprometido con la clientela, ¡Sólo que no tenían dinero, ni para comprar un chicle!. Sólo recibían pagos o depósitos, pero para hacer efectivo el pago de documentos que amparan tener dinero en este banco, No. Como es su costumbre de manera despótica y poco amable le decían a la clientela que tenían que esperar a que llegara Cometra. Y Obviamente la espera llego hasta las 10:40 de la mañana. Imagínese usted, ir a un banco a cobrar un documento que por ley debe ser pagado de inmediato, y tener que esperar, sin importarle a la banca el tiempo y los compromisos que tiene el usuario.
Además de este “Grandísimo detalle” que hace fraudulento su servicio hay que sumarle también lo común que es que en las dos sucursales de HSBC, ubicadas en las calles Othón P. Blanco y San Salvador respectivamente, se encuentren completamente abarrotadas debido a que no fueron diseñadas para recibir a cientos de usuarios diariamente, convirtiéndose en el banco con más quejas en cuanto a perdida de tiempo y falta de estacionamiento. Y ahora por su falta de liquidez para hacer efectivo el pago a sus clientes
Cuándo no tiene dinero, hay que hacer doble fila para cobrar un documento, o tener que esperar a que se restablezca el sistema, ya que es común que “se les caiga”. Y como propina a este deficiente y mal servicio es el trato despótico y poco amable de cajeros, y de los asistentes ejecutivos.
Ni hablar, la culpa no es del indio, sino de quien lo hace compadre… Y todo parece ser que la Conducef es el padrino de este ineficiente banco, porque nunca, pese a las constantes quejas toma cartas en el asunto y pone fin al ineficiente servicio y trato que se da a la clientela en este banco en la capital del estado.
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