
Mediante esa suerte de cadena humana, conformada por miembros de la comunidad, principalmente jóvenes, se intentó rodear las ocho hectáreas que conforman las Supermanzanas 33 y 34, que se conocen como “Ombligo Verde”, uno de los dos últimos dos pulmones de la ciudad.
Con cadena humana trataron de rodear las ocho hectáreas del predio
Ciudadanos que se oponen a la construcción del nuevo Palacio Municipal y la Plaza Bicentenario en el Ombligo Verde, pusieron en duda la intención del ayuntamiento de Benito Juárez sobre la posibilidad de realizar una supuesta consulta pública sobre el desarrollo del proyecto, ejercicio que presumen, será manipulado con “acarreo” de gente para simular el apoyo a las obras repudiadas por cada vez más residentes de la ciudad.
Ricardo Lujambio, uno de los habitantes de Cancún que se ha involucrado en la defensa del Ombligo Verde, indicó que temen que se repita lo sucedido con la consulta hecha para preguntar a la comunidad si se respaldaba o no el cambio de situación jurídica, la modificación del uso del suelo de los predios de Malecón Cancún y su enajenación.
“El gobierno municipal está ‘preparándose’, organizando la logística, formatos y todo el ‘mapachismo’ necesario para convocar a una ‘consulta ciudadana sobre el proyecto y obra de la Gran Plaza Bicentenario’, para el próximo 20 de febrero”, previno, en el marco del “Abrazo al Ombligo Verde”, realizado la mañana de ayer.
Mediante esa suerte de cadena humana, conformada por miembros de la comunidad, principalmente jóvenes, se intentó rodear las ocho hectáreas que conforman las Supermanzanas 33 y 34, que se conocen como “Ombligo Verde”, uno de los dos últimos dos pulmones de la ciudad.
Convocados nuevamente por Moisés Loría, un joven estudiante que encabeza el movimiento ciudadano en defensa del Ombligo, de forma alterna y desde el Facebook, los más de 500 participantes, alcanzaron a cubrir la cara lateral de la vasta área verde que da hacia la avenida Kabah, y una parte de la calle contigua.
La cifra de asistentes sumó poco más del triple de quienes participaron en la movilización “Por un Cancún Verde”, caravana en vehículos y a pie, realizada hace una semana y convocada también por el joven Loría.
El chico, desde el altavoz explicaba a los infantes, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores ahí reunidos, en familias, parejas o individualmente, que la oposición al cambio de ubicación del Palacio Municipal actual, por uno nuevo en el Ombligo, es porque representaría una afrenta a los 40 años de historia de Cancún.
También constituiría –dijo- un retroceso de 200 años, que pisotea las Leyes de Reforma instauradas precisamente por Benito Juárez –nombre que recibe este municipio- que dictan los principios laicos del sistema educativo y de gobierno de México, en donde por ley, prevalece la separación de Iglesia-Estado.
“Déjenme les explico por qué peleamos. Nosotros vivimos en Benito Juárez; nos regimos bajo el régimen juarista, separados la Iglesia del Estado. Dense cuenta: El Palacio municipal está de un lado y la Iglesia de Cristo Rey, del otro. No estoy en contra de la Iglesia, yo soy católico.
“Nuestro presidente municipal quiere regresar 200 años en el tiempo y situarnos en la época en que la Iglesia regía al Estado y el Estado regía a la Iglesia, lo cual no es factible. Como cancunenses no lo vamos a permitir. Esa es nuestra historia. Del Palacio Municipal partió Cancún”, dijo Moisés Loría, al dirigirse a los asistentes, una vez disuelta la cadena humana.
El muchacho advirtió que, al abandonar el edificio actual donde se ubica la sede del gobierno municipal, el lugar puede ser vendido o ser convertido en un estacionamiento, sin que nadie pueda impedirlo, pues deja de ser un edificio o bien público.
“No lo podemos permitir, es nuestro centro histórico, y representa 40 años de historia nuestra, y los cancunenses debemos defenderla”, sostuvo.
En tanto, Lujambio preguntó si no bastaba con las acciones legales y de activismo social, así como la sumatoria de más y más ciudadanos, para entender que la comunidad no aprueba la obra impulsada por el alcalde, Gregorio Sánchez.
“¿Qué acaso no ha quedado claro que los vecinos del Ombligo Verde, los cancunenses, los quintanarroenses, los mexicanos y los ciudadanos del mundo pedimos, exigimos que se respeten nuestras áreas naturales, la calidad de vida, las leyes y los escasos recursos económicos disponibles para procurar la salud, preservación, desarrollo y bienestar común, y que por lo tanto nos hemos pronunciado en contra y desde hace meses a tal imposición?”, dijo. El también integrante del Colegio de Arquitectos, citó que el rechazo al proyecto, la solicitud de que el edil desista de continuarlo y opte por reforestar la zona que ya destruyó, está sustentada –además- con las firmas recabadas como parte del “Firmatón” que, a decir de los organizadores, tan sólo durante sábado y domingo ha logrado superar las cinco mil.
La recopilación de firmas se extenderá en plazas comerciales y en diferentes puntos de la ciudad, se informó ayer.
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